
PARENTIA
Creciendo juntos

“...un conflicto que no se habla ni se comprende no desaparece: queda latente. Acompañarte no es evitarte
el conflicto, sino ayudarte a pensarlo, darle sentido y atravesarlo...”
-- Rossana Muñoz Leone

Nuestro enfoque
En Parentia entendemos el acompañamiento como un proceso compartido entre jóvenes y familias, orientado a desarrollar criterio, autonomía y responsabilidad en la toma de decisiones.
No somos un espacio de terapia tradicional ni trabajamos desde el diagnóstico o las respuestas prefabricadas. Nuestro enfoque parte de la experiencia real de las personas y de la familia como sistema, promoviendo procesos honestos y sostenibles en el tiempo.
Trabajamos de manera experiencial y reflexiva, utilizando el análisis de situaciones reales o casos simulados, inspirados en el método del caso. Este enfoque permite observar con mayor claridad lo que ocurre, tomar distancia y comprender mejor las decisiones que se enfrentan.
Acompañamos la reflexión sin imponer soluciones. El objetivo no es decir qué hacer, sino fortalecer la capacidad de pensar, dialogar y asumir responsabilidad, tanto a nivel individual como familiar.
Creemos que acompañar no es controlar ni soltar sin presencia, sino estar disponibles de la forma correcta, promoviendo autonomía, comprensión y crecimiento real.
¿Por qué Parentia?
Porque crecer no siempre es hacerlo solo

Porque acompañar no es controlar ni soltar
Creemos que los jóvenes necesitan adultos presentes, pero no sobreprotectores. Parentia propone una forma de acompañar que sostiene, orienta y da espacio para crecer sin invadir.
Porque trabajamos con la realidad, no con teorías abstractas
Partimos de situaciones reales que viven los jóvenes y las familias. El análisis de experiencias y casos concretos permite comprender mejor lo que ocurre y tomar decisiones más conscientes.
Porque fortalecemos a la familia como sistema
No trabajamos solo con el joven ni aislamos los problemas. Entendemos que la familia es parte clave del proceso y puede convertirse en una gran fuente de apoyo cuando se acompaña de la forma adecuada.
Porque promovemos criterio y responsabilidad, no dependencia
Nuestro objetivo no es que las personas dependan del acompañamiento, sino que desarrollen su propio criterio, asuman responsabilidad y puedan sostener sus decisiones en el tiempo.
Porque no somos terapia tradicional ni coaching superficial
Ofrecemos una alternativa seria, humana y reflexiva. Sin diagnósticos innecesarios, sin recetas rápidas y sin promesas vacías. Trabajamos procesos reales, no soluciones instantáneas.
Porque creemos en procesos honestos y sostenibles
Sabemos que el crecimiento toma tiempo. Parentia acompaña procesos que buscan generar cambios profundos y duraderos, tanto en los jóvenes como en la dinámica familiar.
Espacios
En Parentia no ofrecemos servicios estandarizados ni soluciones rápidas. Ofrecemos espacios de acompañamiento pensados para personas y familias reales, en momentos reales de su vida. Cada espacio es una invitación a detenerse, pensar y conversar con mayor claridad, en un entorno cuidado, humano y profesional.
Acompañamiento a jóvenes
Un espacio para adolescentes y jóvenes que están formando su criterio, enfrentando decisiones importantes o atravesando momentos de confusión, cambio o tensión.
Aquí no se imponen respuestas ni se juzga. Se acompaña la reflexión, se ordenan las ideas y se fortalece la capacidad de asumir responsabilidad sobre las propias decisiones.
Acompañamiento a adultos, parejas y familias
Un espacio para padres, parejas y miembros de una familia —no necesariamente amigos entre sí— que desean comprender mejor lo que están viviendo y acompañar de manera más consciente.
Trabajamos con dinámicas familiares diversas: parejas, vínculos parentales, relaciones entre hermanos u otros familiares significativos. El foco no está en “quién tiene la razón”, sino en comprender los roles, mejorar la comunicación y fortalecer la forma en que cada persona ocupa su lugar dentro del sistema familiar.
Espacios compartidos
Un espacio donde jóvenes y adultos, parejas o familiares pueden pensar juntos, conversar con mayor honestidad y comprender lo que está ocurriendo desde distintas miradas.
Estos espacios buscan generar entendimiento, acuerdos más conscientes y una manera distinta de estar presentes, incluso cuando existen diferencias, tensiones o historias complejas.
¿Cómo empezar?
No hay paquetes ni fórmulas.
El primer paso siempre es una conversación.
Escuchamos la situación, comprendemos el momento que atraviesan y, desde ahí, definimos juntos cuál es el espacio más adecuado.
Sin etiquetas.
Sin compromisos inmediatos.
Con respeto por el proceso.




